REVELADOR TESTIMONIO SOBRE EL ESTADIO GUADALUPANO

Bedoya Reyes: “Nuestra obsesión era regalarle al colegio un campo deportivo” y se cumplió

  • “Participamos en un concurso de TV y ganamos ¡50 mil soles!”.
  • Una de las tareas: Traer un conjunto artístico de Hawai .
  • Viuda de ex alumno donó valioso collar de perlas matrimonial

El doctor Luis Bedoya Reyes (G-1935), ex ministro de Justicia y ex alcalde de Lima, ha tenido una notable y destacada participación en la vida del Colegio Guadalupe: Fue uno de los motores para el proyecto de la Ciudad Guadalupana y entusiasta participante en un concurso televisivo en la que ex alumnos guadalupanos deberían cumplir cinco tareas para ganar 50 mil soles “de esa época” (1960), que servirían como importante aporte para comprar los terrenos de lo que ahora es el Estadio Guadalupano.

En un artículo anterior (“Alejandro Bertello, el excelso guadalupano”) señalamos que el estadio está inscrito en los registros públicos de Lima a nombre del Colegio Guadalupe (partida 46639650), en 1964, mediante la notaría del Dr. Guillermo Ureta del Solar y que el Minedu/Pronied lo tiene en sus registros con el código N°1501170088).

Mencionamos también que los terrenos “fueron adquiridos con recursos proporcionados por el gobierno y del colegio”; sin embargo, esto no es correcto. En la revista El Guadalupano de 1961, pág.48, se afirma que “con la ayuda del Estado y el decidido batallar mancomunado de la familia guadalupana y de la colectividad en general, especialmente del director Pedro Coronado, Guadalupe muestra ufano su fruto y expresa cómo se puede realizar una empresa, cuando existen hermanadas la constancia y la comprensión indesmayable”. Es decir, aparte de los 50 mil soles ganados en el concurso Scala Regala, hubo importantes aportaciones de exalumnos y de “la colectividad” para comprar los terrenos del estadio, y el aporte del Estado habría sido minoritario, de lo que se colige que fueron prácticamente los exalumnos los que donaron dichos terrenos. En la misma revista (pág. 50) se señala que el “señor Alejandro Bertello, (fue) el principal gestor del Estadio Guadalupano”.

En una carta dirigida al hno. Manuel Delgado (G-60) en mayo de 2001, Bedoya Reyes le agradece por el saludo con motivo de sus ochenta años, y hace un emotivo e histórico testimonio de su paso por Guadalupe y de los afanes para hacer realidad un sueño de muchos años: el Estadio Guadalupano. Dice:

«Las Bodas de Plata (junio 1960) fueron especiales. Nuestra obsesión era regalarle al colegio un campo deportivo del que carecía por estar enclaustrado en plena zona urbana. ¿Cómo juntar dinero apreciable? Nuestro condiscípulo Jesús Abugattás (NOTA: Don Jesús Abugattás sería luego Presidente de la Asociación Guadalupana entre 1973 y 1974 y que falleciera estando como Presidente) era cuñado del dueño de una empresa que promovía semanalmente en el canal 13 de TV, hoy creo que es el 5, un programa denominado SCALA REGALA que consistía en prepararse una semana para cumplir cuatro tareas durante el programa de TV y el premio -en nuestro caso fue de cinco tareas- ascendía a cincuenta mil soles de esa época. Concursamos, todos los guadalupanos nos alentaron, hasta voces de provincias escuchamos y ya algunos condiscípulos ocupaban posiciones importantes en el mundo profesional y económico. Nos organizó como gerente ejecutivo Humberto Galliani Díaz, incansable en convocarnos más de una vez al año durante muchos años.

Las tareas: presentar una corbata de vestir de propiedad del presidente López Mateos de México, debidamente autografiada; quince discípulos debían disparar con escopetas de cacería a quince imágenes móviles de patos dando en el blanco no menos de una vez en tres disparos; traer desde Hawai un conjunto de artistas y presentarlos en el set de TV bailando piezas típicas; presentar en la puerta principal del canal -cuadra 11 de la Av. Arequipa- 50 pianos y 50 pianistas que ejecutaran en simultáneo La Flor de la Canela de Chabuca Granda. Finalmente, descubrir y evidenciar a que firma y producto comercial correspondía la misteriosa imagen de un duendecito blanco que se venía proyectando en TV con imagen silenciosa. Las tareas, pues, no eran cualquier cosa. Un mundo de guadalupanos nos ayudó al sentir el desafío como propio y hasta gente extraña nos dio «una ayudadita».

Cumplimos las tareas en hora y media. Fue un espectáculo que trajo la más alta sintonía. Pablo de Madalengoitia, director del programa, terminó gritando con entusiasmo cómplice ¡Tarea Cumplida! Me tocó la función de locutor animando la ejecución de las tareas y creo que no lo hice mal pues recibí tentadora oferta de la Casa Grace para hacer de animador en la promoción de un producto que lanzaba una de las filiales y creo recordar se denominaba Vencedor.

Casi dejo profesión y política. Desde entonces (1960) Guadalupe me ayudó así a comprobar que tenía condiciones para dominar escena y escenario en un set de TV; pero la nota conmovedora la dio la Señora Augusta Goyburu viuda de Manuel Vicente Villarán (G-1889), notable jurista, ex alumno del Colegio (1). Su llamada telefónica ingresó al set cuando culminaba el acto; ofrecía su collar de perlas obsequio de matrimonio, en recuerdo de su marido, para la adquisición del terreno en que se levantaría el Estadio de Guadalupe. La emoción del momento impidió contener las lágrimas a más de uno.

Por esa misma época el ex alumno Alejandro Bertello, exitoso hombre de la banca, la industria y el comercio, culminaba su generoso esfuerzo, hasta hoy vigente, de reunir a todos los ex alumnos guadalupanos en un hogar común, para lo que compró una hermosa residencia en la Av. Alfonso Ugarte y organizó la Asociación Guadalupana que usted preside hoy. Toda la Promoción G-35 fue incorporada por decisión de él como integrante plena de la Asociación.

Luis Bedoya Reyes…10 Mayo 2001″.

El sueño del estadio propio comenzó en los años ´40, de acuerdo a la revista El Guadalupano. Fue un sueño de la comunidad guadalupana y tomado como bandera por los exalumnos. Año tras año el viejo anhelo fue madurando y con la llegada del Dr. Pedro Coronado a la dirección de Guadalupe en 1959, se reforzó el trabajo mancomunado, que se convirtió en realidad en 1961.

ASOCIACION GUADALUPANA | LUIS BEDOYA REYES
ASOCIACION GUADALUPANA | LUIS BEDOYA REYES

Carlos Roberto Marroquin. Promoción 1965