HIMNO GUADALUPANO

Las marchas son en esencia composiciones musicales cuya finalidad es la de estimular y armonizar grandes grupos humanos como es el caso de nuestra Marcha Guadalupana. En las marchas el pulso rítmico es muy importante, es ágil, vivaz. En cambio, en los himnos la composición musical es por lo general pausada, y expresan la unión, los sentimientos de solidaridad, la glorificación histórica y las tradiciones de los pueblos o de instituciones representativas como el Primer Colegio Nacional de Nuestra Señora de Guadalupe.

En 1930 se canta por primera vez la Marcha Guadalupana, cuyo autor de la letra y música fue el maestro Severino Sedó, pero es recién trece años después (1943) que todo el espíritu y toda la estirpe «celeste» llegan a complementarse, a fundirse con el Himno de Guadalupe, cuyo autor de la letra y música fue el maestro Víctor Manuel Tarazona Camacho.

«JURAMENTO GUADALUPANO FUE EL NOMBRE INICIAL DEL HIMNO»

Limeñísimo, criollo, bohemio, poeta, jurista, docente y orientador de la juventud, entre otros, llenan la agitada vida de Víctor Manuel Tarazona Camacho, nacido en los tradicionales Barrios Altos (Cercado de Lima) el jueves 14 de septiembre de 1905. Sí, en los Barrios Altos, la cuna del criollismo, en donde nacieron Felipe Pinglo Alva, Pablo Casas, Alberto Condemarín, Laureano Martínez Smart, Pedro Espinel, «el rey de las polcas», Eduardo Montes, quien con César Augusto Manrique, formó el famoso dúo Montes y Manrique y las hermanas Graciela y Noemí Polo, «Las Limeñitas», entre otros notables compositores. En los Barrios Altos también nacieron Ricardo Palma, Manuel Ascencio Segura y Nicomedes Santa Cruz, y allí vivió por un tiempo el gran poeta César Vallejo.

Tarazona cursa sus estudios secundarios en el Primer Colegio Nacional de la República de Nuestra Señora de Guadalupe, de donde egresa formando la Promoción 1922. Casi a los veinte años de edad retorna a Guadalupe, pero como profesor de Lengua Castellana, al tiempo que estudia Derecho en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Con su espíritu noble, querendón y solidario se gana al respeto y aprecio de alumnos y docentes, y como autodidacta de las artes musicales participa vivamente en las actividades oficiales de Guadalupe. Durante el primer decenio que estuvo en Guadalupe recibió el mensaje de que algo faltaba en el gran colegio «de todas las sangres», de todos los espíritus fraternos, de toda la tradición histórica. Y es así que día a día cavila para encontrar la respuesta a ese mensaje.

NACE EL HIMNO DE GUADALUPE

Una noche de mediados de 1943 y durante «el primer concierto de la serie confeccionada para el presente año escolar» en Guadalupe,»se estrena la canción «Juramento Guadalupano», del profesor Manuel Tarazona (letra y música). Fue con orquesta sinfónica y coro. La composición musical removió los más puros sentimientos y la estirpe guadalupana. Todos los asistentes se pusieron de pie y una cerrada y prolongada ovación retumbó el auditorio del histórico colegio tras la culminación del naciente Himno Guadalupano.

«Nos sentimos profundamente conmovidos por el mensaje de la letra y la cadencia de la música», relata César Díaz Young (G-1944), quien después y por muchos años fue profesor de Educación Física en Guadalupe. Desde esta fecha, el «Juramento Guadalupano» se convirtió en Himno de Guadalupe.

En aquellos años, el director del colegio fue el doctor Luis E. Bernales, de notable e impecable gestión educativa y administrativa. «Hermanos de Guadalupe/ recordemos nuestra misión/ juremos ser siempre unidos,/y ayudarnos sin distinción. Pues somos guadalupanos,/ que es emblema de tradición,/ seremos los paladines,/de esta nueva generación (tres veces). Guadalupe es orgullo peruano,/ cuna de héroes y hombres de valor,/ que en el arte, en la ciencia, en la guerra,/ destacaron con gran pundonor. Su bandera flamea muy alto,/ como símbolo de gratitud,/ a los grandes que dieron su sangre,/ su saber, su virtud y su honor.

Guadalupe y San Marcos tienen una deuda pendiente con la memoria de quien les dejó un legado histórico: Sus himnos. El maestro Manuel Tarazona Camacho vive por siempre en nuestros corazones.

CANTEMOS JUNTOS EL HIMNO DE GUADALUPE

CORO

Hermanos de Guadalupe recordemos nuestra misión
juremos ser siempre unidos y ayudarnos sin distinción.
Pues somos guadalupanos que es emblema de tradición.
Seremos los paladines de esta nueva generación
de esta nueva generación(bis).

ESTROFA
Guadalupe es orgullo peruano
cuna de héroes y hombres de valor
que en el arte, en la ciencia, en la guerra
destacaron con gran pundonor.
Su bandera flamea muy alto
como símbolo de gratitud
a los grandes que dieron su sangre
su saber, su virtud y su honor.

Carlos Roberto Marroquin. Promoción 1965