RECORDANDO CUANDO DESFILÁBAMOS EN EL CAMPO DE MARTE EN NUESTROS AÑOS DE COLEGIAL

ABRID ANCHO PASO, LAS PALMAS BATID …

“Nuestra mente estaba en la tribuna oficial. En todo nuestro recorrido desde el colegio hasta el Campo de Marte la multitud con su aplauso nos exigía esfuerzo.

Marchábamos serenos sin intención, la Plaza Bolognesi, su circunferencia, podíamos apreciar la precisión de los brazos, el quiebre de las piernas y los escarpines de los que iban adelante, la línea del tranvía como una aparición, los ciegos, la banda y la escolta, el sólido Massey con la bandera, Tenorio a su costado.

….que va Guadalupe marchando a la lid

….entonces terminaba la larga espera, venía la arenga de Alarcón, más tarde la de Jaime Santa Cruz, qué habilidad de cirujanos para tocar nuestras fibras más sensibles, quedábamos dispuestos, ansiosos de derrochar nuestra energía.

…la frente altanera, firme el corazón

Ya íbamos marchando en el asfalto del Campo de Marte como héroes dispuestos a luchar por su vida y por su honor. Unos a otros nos llamábamos la atención, nos reprendíamos exaltados y cada grita nos hería dulcemente y nuestro grito más nos animaba. Ya estábamos fundidos, soldados, éramos una unidad, un solo ser, sentir, pensar, la compañía y el colegio.

…pues es Guadalupe, Colegio campeón

La muchedumbre incontenible nos vitoreaba, bullía en sus lugares y nos transmitía su entusiasmo, pero nosotros ya no los veíamos, muy pocos hablaban, estábamos concentrados en marchar, en nuestros pies, el alineamiento, el fusil en nuestras manos.

…tralala .. tralala .. tralalalalalalaaa

La tribuna oficial; todavía era posible imprimir mas energía a nuestro paso, aplastábamos el pavimento, era admirable vernos a nosotros mismos, Diminich, Bello, Javier, Rojas, Fung o el mas apático, todos nos transformábamos, nuestros rostros sudorosos se estremecían a cada paso.

Guadalupe es el Colegio, de entusiasta juventud

Nuestra banda inmortalizada con Ramos, Chenet, Delgado frente a la tribuna oficial nos trasmitía su música: la Marcha Guadalupana, y sentíamos que había algo más grande que nuestras fuerzas que nos impulsaba hacia adelante, el fusil no pesaba, no lo sentíamos en nuestros hombros. Luego poco a poco la música se iba quedando y terminaba momentáneamente el frenesí pero quedábamos en carne viva.

ASOCIACION GUADALUPANA | MARCHA EN EL CAMPO DE MARTE
ASOCIACION GUADALUPANA | MARCHA EN EL CAMPO DE MARTE

Rubén Quintana Bazanta